CLOSE-UP nº 7 : Juna Albert | Cast

CLOSEUP n7 CAST

ENTREVISTA CLOSE-UP

Justo después de hacer unas cuantas fotografías por distintas localizaciones, Juna Albert y yo buscamos un lugar tranquilo donde, entre otras cosas, quiero saber de primera mano qué es eso de la inteligencia emocional, qué es la inteligencia emergente de los sistemas y qué es la realidad. Y será un placer descubrirlo con Juna Albert, una persona que es requerida tanto por empresas, profesionales liberales y personas, en todas sus facetas de conferenciante, consultora y coach. Parece ser que todo está conectado. Y dentro de esta conexión que no vemos, nosotros, la gran mayoría de los mortales, vamos tirando del hilo de la vida y de las experiencias, de las emociones y de los proyectos, haciendo pruebas de ensayo y error tratando de adivinar cuando debemos tirar y cuando debemos aflojar. Un juego arriesgado según como se mire, pero al fin y al cabo, estas son las herramientas que la mayoría usamos en la gran tómbola del universo donde cada uno percibe la realidad de manera subjetiva, parcial y reduccionista, en parte por no estar suficientemente atentos a sincronizar nuestros dos hemisferios cerebrales, y sincronizarlos también con la realidad de la vida.

Ll.B.: Me gustaria que me hablaras de tus orígenes. ¿Cómo has llegado al coaching? ¿Cuál ha sido tu evolución profesional?

J.A.: El coaching, que es una práctica que empodera a las personas que lo reciben, es algo muy natural en mi. Desde pequeña he sentido la pasión por la potenciación de la persona humana y por ayudar a superar el sufrimiento humano, que ahora sé que en gran medida deriva del desconocimiento que tenemos de cómo es la realidad y nuestra relación con ella. En general, las personas que como yo nos movemos con el propósito de empoderar a los demás, aportamos como valor añadido a nuestros coachees, nuestro aliento sincero y nuestro ejemplo personal de que es posible y de que vale la pena ir más allá de lo que nos parecen limitaciones. Me recuerdo como una líder natural a quien las personas se acercaban, bien fuera para recibir un consejo bien fuera para contagiarse de mi energía y capacidad de acción. Soy de las personas que ven el qué y el como, y toman la iniciativa. Pero, llegar donde estoy ahora que es el lugar donde realmente quiero estar, no ha sido un camino tan directo como podríamos adivinar a partir de esto que te acabo de relatar. Ha habido una evolución como tu bien dices. O una revolución si me permites expresarlo así…

Ll.B.: Seguimos pues. Vamos a conocer esta evolución o revolución que nos avanzas.

J.A.: De primera formación reglada soy física. Una formación que casa perfectamente con la pregunta que me ha acompañado toda la vida: querer saber quienes somos, cómo es este universo donde vivimos y cual es la interacción entre él y nosotros, en caso de que la hubiese. Que por suerte la hay! Me gustaban mucho la filosofía y la literatura. De todo lo que sabía que existía como carrera y me gustaba, escogí estudiar física porque en mi casa son de gustos científicos y porque en general en esos años la percepción era que pudiendo estudiar una carrera “dura”, estudiar una que fuera “suave” era tirar el talento y el dinero invertido en toda la formación anterior.

Ll.B.: ¿Fué a partir de un accidente en la nieve que cambió tu visión de lo que podías hacer?

J.A.: Bien… cuando tienes que hacerte una web, te recomiendan, me refiero a todas estas recomendaciones que hoy te dan para todo, hasta para cómo mover un dedo, y que a mi no me ha gustado nunca seguir porque soy muy intuitiva y auténtica, pero, vaya, sí, te dicen, escuchas, .. y los “gurús” te recomiendan que crees una historia. Sé del poder de las historias. Yo hablo de ello en ¡Sincroniza tu Vida!. O sea que estoy de acuerdo en mostrarnos a través de historias. Fue buscando entre mis recuerdos para conseguir construir el storytelling recomendado, cuando me acordé de la historia que has leído. Y luego me di cuenta de la metáfora que se escondía detrás de mi caída. La cosa iba así: yo en medio de la nieve, en un plano de blanco infinito, que ahora cuando yo hablo de la física cuántica relacionada con el coaching, hablo del plano infinito de posibilidades que todos tenemos tanto a nivel individual como colectivo. Pues yo estaba en un plano blanco infinito de posibilidades. Un blanco que, siendo la madre de todos los colores pero no manifestando ninguno, contenía la posibilidad de los infinitos colores posibles.

Ll.B.: Exacto.

J.A.: Pues en aquel blanco que contenía en potencia cualquier color, en una realidad que contenía en potencia cualquier suceso, ocurrió la posibilidad que tenía menos probabilidades estadísticas de ocurrir. Con tanto espacio practicable como había, una persona que para mi salió de la nada, como las partículas virtuales, pasó esquiando por encima mío. Pum! Ella siguió. Yo caí sobre mi misma. En toda esta historia hay tres metáforas. Una: todo es posible. Dos: tienes que actuar. Tres: antes de ir hacia fuera, tienes que conocerte a ti mismo, tienes que ir hacia dentro. De hecho, podrás ir tan hacia fuera como hacia dentro vayas. Más conocerás y más podrás actuar fuera, con creatividad y posibilidad, cuanto más te conozcas a ti mismo.

Ll.B.: ¿Me podrías ampliar por favor cada una de las tres metáforas?

J.A.: En mi libro ¡Feliz vida! hablo de la necesidad de actuar. El mundo lo hacemos entre todos. Y si no actuamos no lo hacemos. Además, por razón de la complejidad que caracteriza a la vida, cuando actuamos generamos fuerzas de retroalimentación positiva a nuestro alrededor. El evangelio de San Mateo hace referencia a ello diciendo: “Al que tenga le será dado y tendrá más. Al que no tenga, hasta lo que no tiene le será quitado.” Y también los taoístas tienen un proverbio en forma de koan que dice: “Cuando tengas un bastón te lo daré. Cuando no lo tengas te lo quitaré.”

Por lo que respecta a la metáfora de caer sobre ti mismo, sería: A lo mejor estoy demasiado mirando afuera, un fuera que entonces se convierte para mi en tan grande e inmenso que me asusta y no me muevo…. Lo primero que tengo que hacer, entonces, es “caer sobre mi misma” para encontrar las raíces de quien soy en medio de toda esta inmensidad. Y, luego, a partir de mi origen empezar a actuar ¡ilimitadamente! Pero siempre tengo que tener un origen. Porque si no lo tengo acabaré siempre confluyendo con las necesidades y las voluntades y las direcciones de otros. Por eso, para ser empático pero para no caer en una confluencia disfuncional, tienes que conocer tu originalidad y tu propósito.

Ll.B.: Muy lógico… Explícanos un poco el concepto del In and Out .

J.A.: Bueno, sí. El In and Out tiene mucho que ver con el hemisferio derecho, que dio lugar a mi primer libro, publicado por Ediciones B, !Sincroniza tu Vida!.

El hemisferio derecho tendría dos partes. La parte In, que es este “encontrarte a ti mismo” porque sólo a partir de que tu “te sientes en ti mismo” puedes empezar a actuar sin perderte. Y sólo a partir de que tu “te sientes en ti mismo” puedes entender a los demás y tener inteligencia emocional y social. El Out está en la realidad de la que participas inevitablemente y a la que el mejor servicio que puedes hacerle y hacerte, nace de conocer quién eres tú: tu esencia, tus habilidades, tu propósito. La realidad la hacemos entre todos y está haciéndose y estará haciéndose mientras continúe la vida. Estamos inmersos en una evolución creativa a todos los niveles: desde el nivel celular hasta el galáctico, pasando por nosotros como individuos, por nuestra sociedad, por la cultura,… Por eso la primera línea de detalle que acompaña el nombre con que doy a conocer mi trabajo, Física emocional, es Inspirando y creando realidades In & Out. In: interiores a la persona. Para que no vivas sólo en “un rincón de ti mismo” yo te inspiro y te ayudo a crear sentimientos de capacidad y de posibilidad para que puedas salir de tu rincón y tengas una apertura sobre todo lo que tú puedes ser. Porque podemos ser casi cualquier cosa que queramos ser, siempre partiendo de y respetando nuestra esencia, que esta es inmutable. El trabajo sobre el In lo llevo a cabo tanto a nivel personal como empresarial. Porque una organización también tiene su esencia, que es su cultura empresarial. El Out: ayudo en proyectos de emprendimiento y de innovación de modelos de negocio.

Ll.B.: Estas tres siglas, P-S-R: Presencia, Sintonía y Resonancia… ¿qué significan? Cuéntame un poco.

J.A.: Vamos a ver: tu sabes muy bien que dentro del coaching, soy especialista en neurociencias. De hecho, mi primer libro ¡Sincroniza tu Vida! lleva una frase dedicada del doctor Mario Alonso Puig en la que me señala como una gran conocedora del cerebro. ¿Por qué lo digo ? Lo digo porque nuestro cerebro contiene las bases neuronales que nos permiten desarrollar la Presencia, la Sintonía y la Resonancia. Las tres nos permiten participar activamente en la creación de nuestra realidad In y Out, individual y colectiva, y hacerlo conscientes y contentos de tantas posibilidades como tenemos a nuestro alcance. Por Presencia nos referimos a nuestra capacidad de estar presentes en la realidad tolerando la vulnerabilidad y la incertidumbre. Aunque cada vez exigimos más garantías —bancarias, Me amarás toda la vida ?, etc…— tenemos la capacidad de tolerar la incertidumbre y podemos trabajar para construir unos circuitos neuronales que la toleren. Por eso tenemos que sincronizar los dos hemisferios. Porque el izquierdo tiene miedo y quiere dominar y no confía. Mientras que el derecho es el que puede estar absolutamente abierto y darse cuenta de que no hay ni espacio ni tiempo. Hay maneras de sincronizar estos dos hemisferios y no son complicadas. La única complicación que el hombre occidental encuentra es el tiempo y la atención consciente que su práctica requiere. La Sintonía: una vez estás presente, abierto sin miedo a todo lo que puede ser, una vez toleras la propia vulnerabilidad que supone la exposición a la mirada de los otros, y toleras y sabes manejar el miedo a la incertidumbre, entonces puedes sintonizar tanto contigo, como con los otros, como con la realidad que te rodea . Hacerlo es el primer paso para convertir las potencialidades en realidades.

Ll.B.: ¿Y el siguiente paso?

J.A.: Resonar… que va más allá de la simple comprensión y conocimiento del otro… Resonar es sentirse movido a interactuar. Casi de manera inevitable. Necesariamente. Cuando realmente mostramos y sentimos la comprensión compasiva que nace de saber que todos tenemos luces y sombras, cuando nos comunicamos desde la vulnerabilidad y desde la humildad, entonces interactuamos sin miedo y, haciéndolo, sentimos que en la interacción con el otro hacemos posible lo imposible, descubrimos nuevos horizontes dentro de nosotros y creamos nuevos horizontes fuera.

Ll.B.: Podemos hablar de resonancia esencial, ¿pues?

J.A.: Sí. Esencial porque la resonancia sólo puede darse de manera natural e inevitable cuando estamos en contacto con quienes somos y con qué es la vida. Abiertos y sin protecciones. Confiando. Si todos nos relacionásemos esencialmente, y no desde el cómputo mental de “esa persona tiene algo que me interesa”, estaríamos haciendo un mundo mejor en muchos sentidos .

Ll.B.: Claro. Ahora haciendo un pequeño salto, dime… ¿cómo percibimos la realidad ?

J.A.: Antes, déjame explicar por favor que la realidad no es algo objetivo fuera de nosotros. La realidad que observamos y percibimos cada uno de diferente manera, —y luego hablaré más en profundidad de ello—, es una realidad contextual. Quiero decir que la definición que demos de ella siempre será relativa a la observación concreta, que depende de un observador y de un contexto concretos. Por ejemplo, tomándote a ti como un ejemplo de realidad, tú, grosso modo, eres uno y basta. A ver… ¿cuántos carnets de identidad tienes?… Pero siendo tu “uno y basta”, siendo tu esencia una sola, puede muy bien ser que dos personas que no se conocían previamente entre ellas pero que sí te conocen ambas a ti, se conozcan un día y se encuentren hablando de ti y sintiendo que es como si estuviesen hablando de personas diferentes. Para la persona que te conoce de hacer deporte juntos serás una persona enérgica y activa y para quien te conoce de pasar horas quietos esperando la mejor fotografía serás una persona tranquila a quien nunca se imaginó declaradamente activa.

Ll.B.: Sí, sí… Es cierto. Continuamos pues por cómo percibimos esta realidad contextual.

J.A.: Cada diferente estructura física percibe un tipo diferente de realidad. Las bacterias perciben una realidad hecha de pendientes químicas y en consecuencia navegan hacia el azúcar y se alejan de lo ácido. Los murciélagos perciben un mundo de ultrasonidos. La estructura de los humanos percibe un rango de frecuencias de color y de sonido diferentes a las que perciben los citados murciélagos y diferentes a las percibidas por “la estructura perro”. Y al mismo tiempo podemos añadir que cada persona dentro de la estructura común humana tiene una estructura perceptiva única hecha a la vez de su estado emocional, físico, mental y espiritual, entendida la espiritualidad como la energía que hace sentir a la persona conectada, esperanzada, llena de deseo, de sentido y de propósito. Maturana y Varela nos dicen que el conocimiento nace del acoplamiento estructural con el entorno. Y que vivir es conocer. Dicho de una manera más sencilla: si no quieres saber nada de tu entorno, si no te liberas de prejuicios y de pre-concepciones no se podrá producir acoplamiento estructural y el resultado será que quedarás fuera del curso de la realidad evolutiva y cambiante, y que no podrás conocerla. Porque sólo conocemos viviendo. Vivir es conocer. Ya se ha terminado lo de tragarnos conocimiento enlatado y pensar que conocemos. Sabemos cosas. Pero nos falta dar el paso de la información al conocimiento, el paso que nos permite saber utilizar este conocimiento para vivir, modificando a veces lo que inicialmente pensábamos sobre una cosa o lo que de antemano teníamos proyectado. A saber hacer esto lo llamamos sabiduría, resolución de conflictos, win-win, saber fluir, la sabiduría oriental del wu-wei …

Ll.B.: Pero… ¿cómo entendernos si cada uno percibe una realidad diferente?

J.A.: Bueno… es difícil dar una respuesta rápida y resumida como la que necesitamos ahora para esta entrevista. Por lo tanto, sin entrar en detalle, sí me gustaría poder dar el mensaje final que debemos extraer de todos estos descubrimientos científicos recientes. Hay unas emociones determinadas, como la del amor, y una manera de estar en el mundo, desde el diálogo, el respeto y la cooperación, que hacen que las diferentes percepciones converjan, punto básico para que desde una percepción lo más común posible podamos crear, y pueda al mismo tiempo emerger, la mejor realidad, una realidad en la que todos nos reconozcamos y que todos celebremos.

Ll.B.: Sí… de hecho tú en ¡Feliz vida! dices que la primera regla del juego de pistas de la vida es el amor…, sé que das muchos cursos y que te llaman de simposios. Y que tienes una gran demanda de tus servicios de coaching empresarial. Tu manera de entender la creatividad enfocada a las empresas les permite una visibilidad más amplia de sus productos y servicios ¿Qué les cuentas?

J.A.: Bueno… les cuento un poco todo lo anterior que acabamos de comentar sobre las propiedades emergentes de los sistemas, que da lugar a la inteligencia organizacional. Les hablo de que la realidad es contextual y que necesita de nuestra participación activa y consciente. Y les cuento que hay unas reglas que hacen posible que podamos partir de una percepción lo más común posible para poder acabar sumando y dirigiendo nuestros esfuerzos y capacidades individuales a obtener los objetivos marcados. Les hablo también de cómo estos objetivos, aunque decididos por la propia organización, dependen y son influenciados por el contexto, es decir, por todos los stakeholders que rodean a la organización, entre ellos los clientes. Hablamos también de la presencia en el contexto a partir de una cultura empresarial definida y firme. Hablamos de cómo sintonizar con el contexto y los stakeholders y saber adaptar nuestras decisiones a las inercias e intensidades de la realidad de “la competencia”, que ya no tenemos que ver como tal, y de las inercias e intensidades del mercado. Y hablamos de las mejores estrategias para conseguir los puntos anteriores y poder resonar creando el producto y el servicio que inspirarán a nuestros clientes para comprarnos a nosotros y no a otros.

Ll.B.: Te había pedido que trajeras un objeto. ¿Qué objeto has escogido para la fotografía de las manos?

J.A.: Es una piedra, me gusta mucho la naturaleza. Es imprescindible para mí. Y en una de mis salidas encontré esta piedra en forma de corazón.

Ll.B.: Es casualidad y, la verdad sea dicha, realmente tiene forma de corazón.

J.A.: Sí, ¿verdad?, es preciosa.

Ll.B.: ¿Y qué haces con esa piedra?, ¿la tienes al lado, cerca…?

J.A.: Siempre la he tenido cerca, en la mesita de noche. Y a veces la uso de pisapapeles, para que no me vuelen las hojas de encima del escritorio cuando abro la ventana. La miro cada día y la toco cada día.

Ll.B.: Muy bien.

J.A.: Y me recuerda esto: el amor es la llave que abre las puertas de lo imposible, como dice un proverbio oriental. El amor a nivel universal es la comunicación que permite la coherencia del conjunto que garantiza la evolución de la vida y que da lugar a toda la gran belleza y complejidad funcional de que disfrutamos. La comunicación básica y esencial que mantiene la vida, a nivel humano la sentimos como amor. Por eso cuando nos sentimos solos nos sentimos no queridos, lejos del amor.

Ll.B.: ¿Quieres hablar de algún proyecto? ¿preparas algo?

J.A.: Tengo un tercer libro que ya he hablado con mi agente literaria. Y acabo de iniciar el tour de mi workshop “El poder de una mente abierta, receptiva y resonante”. Un workshop en el que aprendemos cómo modular nuestro cerebro para poder vivir desde la presencia, la sintonía y la resonancia.

Ll.B.: Perfecto. Si te parece bien lo dejamos aquí.

J.A.: Muchas gracias.

Risas. Recogemos y salimos fuera. Cuando dejo a Juna Albert, me doy cuenta de que es una persona muy alegre, con los pies en el suelo, y que sabe transmitir esa alegría a los que la quieran escuchar y aprender. La gestión de las emociones debería ser una de las principales asignaturas en nuestra sociedad civil, tal vez para ordenar y ayudarnos a crecer como individuos auténticos, con valores éticos, capaces de avanzar dentro de la curva diaria, y convertirnos así, al fin y al cabo, en lo que cada uno de nosotros queramos. Estos propósitos resuenan dentro de mí. Ahora bien, sin las ayudas y consejos del profesional, muchas veces corremos el peligro de salir del camino y quedarnos en la acera como un producto con fecha de caducidad. Aprovechemos lo que somos, averigüemos cual es nuestra esencia desde el In and Out. Tenemos que conectar el yo con el todo.

Texto y fotografías: Lluís Bussé © 2014
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