CLOSE-UP nº 5 : Toni Puntí | Cast

CLOSEUP n5 CASTENTREVISTA CLOSE-UP

El programa Ànima es el magacín escénico del 33, un escaparate de aquello que ocurre en los teatros y también en las salas de concierto de Cataluña. El programa da visibilidad a los talentos emergentes y los valores consagrados. ¡Qué olfato! Toni Puntí, es el director y presentador desde sus inicios, hace ahora cinco años. Y, la verdad, Toni y el equipo del programa consiguen captar la atención del espectador, y también de los protagonistas, con mucha elegancia, rigor y gracia natural. Así pues, esta especie de alma traviesa se nos mete en los hogares cada lunes por la noche en el 33 y no podemos ni hacer zapping y ni siquiera ir a beber un trago de agua. Somos como la piel de la escena, el espectáculo, el talento y la pasión artística.

Ll.B.: ¿Qué es lo que más te gusta del programa Ànima?

T.P.: Lo que más me ilusiona, en general, es dar voz por primera vez a creadores que están sacando la cabeza en el panorama escénico catalán. Al final la satisfacción te la puede dar más un personaje más curtido, que tiene más historia para contarte, pero lo que me hace realmente feliz es tener el convencimiento de que hay alguien que ya se merece que le hagamos caso y que podamos darle voz.

Ll.B.: Si…

T.P.: Y esta es la máxima satisfacción. Después te das cuenta que, al cabo de cinco años, ¡ahí es nada la gente que asoma la nariz! Y lo más ilusionante es hacer un día diez años y darte cuenta que aquellos que comenzaron todavía están, ¿no? Porque también es un mundo muy volátil. Hay mucha gente que aparece y desaparece en un santiamén. Porque no es fácil sobrevivir en este territorio. Hay gente que tira la toalla pero pero los que quedan, pues hombre, la satisfacción de haberlos acompañado en el proceso de “ponerlos en el mercado”, digamos, ¡es muy gratificante!

Ll.B.: Tienes buena nariz, un gran olfato, porque has descubierto talentos como por ejemplo: la cantautora Sílvia Pérez Cruz, la vicense Núria Graham ¿Cómo lo haces?

T.P.: Yo con esto no quiero ponerme ninguna medalla. Nuestro trabajo es mirar, escuchar y estar atentos a la nueva gente que empieza. El talento es suyo al cien por cien.

Ll.B.: Claro…

T.P.: Y nosotros lo que hacemos es sólo poner un espejo, un altavoz, un amplificador… Para que su trabajo tenga más eco, ¿no? El talento es únicamente suyo, lo que hacemos nosotros es estar atentos a las cosas nuevas que consideramos que tienen un punto de trascendencia, más allá de la pura novedad. Tampoco vamos persiguiendo la novedad por la novedad, y basta. No todo el mundo que es nuevo ha salido al programa. Tienes que ser nuevo y certificar que tienes algo que contar de diferente, de nuevo, de innovador, o que te arriesgas más que nadie… También he de decir, sin embargo, que las circunstancias por las que alguien aparece o desaparece de un programa no siempre responden a criterios científicos.

Ll.B.: Sí…

T.P.: Un mismo debe saber qué territorio pisa. Mi territorio consiste en poner un altavoz en el trabajo de los demás. Y dejar testimonio.

Ll.B.: ¿Hay alguna obra teatral, artista, personaje, que te haya causado una gran impresión?… En el buen sentido. Y que hayas pensado: “¡Qué hallazgo!”

T.P.: Ahora, tras cinco años de emisión en TV3, nos pidieron que eligiéramos cinco momentos del programa que nos hubieran emocionado. Pero aquí tenemos un problema porque yo me emociono prácticamente cada semana. Si estoy con el Sisa, con el Sisa. Si estoy con Clara Segura, con Clara Segura. En eso soy muy de vivir el momento y decir: los temas de esta semana son los más importantes que hemos hecho nunca. Y esto sólo porque son los de esta semana. No sé si me explico…

Ll.B.: Perfectamente.

T.P.: Cuando teníamos plató (ahora todo lo grabamos en el exterior) recuerdo con mucho cariño la conversación en nuestro sofá con Anna Lizaran. Era una mujer lúcida, una actriz poderosa, y ahora ya no está. Y yo la echo de menos en el escenario y, por tanto, también en el programa. Te he de decir que yo no soy ni muy mitómano ni muy amigo de mis invitados. Sencillamente tengo una relación cordial y de respeto. Pero no hay una intimidad. No me voy a cenar con ellos el viernes por la noche.

Ll.B.: La estética del programa resulta llamativa: ese aire tan artístico y de libertad…

T.P.: Bueno, la temática del programa nos da mucho, pero que mucho juego… nuestros interlocutores son creadores y eso lo hace todo más fácil.

Ll.B.: Engancha…

T.P.: El título, Ànima, cuando lo pusimos, la gente tenía muchas dudas, porque decían que nos trasladaba a algo religioso, y no sé cuántas tonterías más, también nos da mucha libertad a la hora de redefinir el formato siempre que nos conviene. El mundo artístico te permite una especie de libertad a todos los niveles, desde el diseño gráfico al estilismo de los que salimos en pantalla pasando por todo el ritmo de los reportajes y las entrevistas. Si haces un informativo, por ejemplo, te han de atar más corto.

Ll.B.: Me gustaría que me hablaras de ti, de Toni Puntí… Cuéntame un poco, brevemente, tu recorrido profesional.

T.P.: Yo hice periodismo pero quizá soñé en ser actor en otra vida.

Ll.B.: ¡Ja-ja…!

T.P.: Enseguida me di cuenta de que era un territorio muy difícil. Y siempre creía que no tenía talento suficiente para estar allí. Y el miedo de hacer una jugada de alto riesgo, de no poder ganarte la vida… Y cuando tuve claro que podía hacer periodismo, lo hice con un convencimiento máximo y pensando que tenía puntos de contacto con la interpretación en el sentido de la comunicación… aunque los actores trabajan con la ficción y nosotros con la realidad. Entonces no lo dudé. Hice la carrera en l’Autònoma, en Bellaterra. Desde el principio, pude compaginar trabajo y estudios, pero fueron unos años fantásticos.

Ll.B.: Muy bien.

T.P.: Porque encontré trabajo en una emisora ​​de radio. Y, desde entonces, siempre he pensado que me dedicaba en lo que yo quería. Y que era una gran suerte.

Ll.B.: Eres afortunado…

T.P.: Y cuando he tenido alguna crisis laboral, que he tenido alguna, siempre he recordado aquello de: “Atención: esto es lo que querías hacer”.

Ll.B.: Si.

T.P.: Como diciendo: “Por una  bajón que tengas, no te distraigas”. Y el territorio de la cultura, que desde que entré a TV3, especialmente, pero antes también, ha sido algo como natural. Siempre ha ido muy ligado a las cosas que, personalmente, me gustaban a mí. Y eso, poder compaginar trabajo y vida, es una suerte añadida. Algún directivo se dio cuenta de que la cultura me motivaba, y aquí estoy.

Ll.B.: Claro…

T.P.: En una redacción eso se nota en seguida. Yo mostraba mucho más entusiasmo cuando había una noticia cultural que cuando había una de tipo político o económico … Y entonces, de forma natural, fui a la sección de Cultura del Telenotícies (Telediario), donde he pasado muchos años, donde televisivamente me he formado. Y con los años llegó el programa Ànima.

Ll.B.: …El programa. (…) Bueno, te he pedido que llevaras algún objeto que te gustase. ¿Qué has elegido?

T.P.: He elegido una cosa, que la verdad, no me ha hecho falta pensar mucho: la agenda. La agenda es una agenda muy analógica. Y muy, muy pintada. Tengo una letra terrorífica y, a menudo, ni yo entiendo lo que he anotado. Sólo entiendo la semana en curso. Y a veces ni eso.

Ll.B.: Ja-ja…

T.P.: Cuando a veces quiero recuperar cosas de hace dos semanas, ni sé qué dice, ni qué hice. Hay montón de palabras escritas. Igual quedo contigo y en lugar de poner: “Lluís Bussé, 10 de la mañana, Casa del Llibre”, escribo sólo “FOTO”, y entonces me hago unos líos bestiales …

Ll.B.: ¡Ja-Ja!

T.P.: Pero me organizo. Y llego a todas partes. Y aparte de eso, tengo una manía que es la puntualidad. A veces me crea cierta obsesión enfermiza porque después llegas, y la gente no es tanto puntual como tú … pero para mí que no quede. Tú sí que lo has sido.

Ll.B.: ¿Guardas todas las agendas?

T.P.: Noooo… Además lo tiro todo el treinta y uno de diciembre con una ilusión bárbara. Me gusta mucho que llegue fin de año para renovarla. No tengo manías. Sólo me gusta mucho el concepto “semana vista” para saber, a un vistazo, de qué mal he de morir y cuantas noches tengo comprometidas con espectáculos o conciertos. Tengo cierta tendencia a la hiperactividad y no quiero llegar al domingo odiando el teatro porque he visto seis espectáculo en una semana.

Risas…

T.P.: ¡No compensa! En fin, que tiro las agendas y soy bastante desastre. Digamos que no soy, en este sentido, el tipo más organizado del mundo… son algo de “usar y tirar”.

Ll.B.: Si.

T.P.: Cuando compro la agenda nueva, cuando comienzo un mes que está todo limpio, pienso: “Va, ahora haré buena letra …”. Y nada, imposible. Al segundo cero ya he fracasado. No pasa nada y tampoco hago daño a nadie. No hago daño a nadie, puesto que es para mi y es para mi uso personal…

Ll.B.: Perfecto… He visto que en algunos programas has entrevistado a artistas de otras disciplinas…

T.P.: Ahora ya no .. El programa nació como un programa abierto, con una concepción cultural muy amplia, que a mí me interesaba mucho. Y esto nos permitía un día hablar de arquitectura, de fotografía, de circo, de danza… Ahora hace un año, más o menos, en TV3 se decidió concentrar los esfuerzos de Ànima en el concepto amplio de las artes escénicas. Incorporar la música también, y el teatro, y todo lo que pase sobre los escenarios. Y ahora nuestro foco de atención está centrado aquí.

Ll.B.: Y cuando vais a grandes escenarios, tipo Sónar, etcètera, ¿cómo os encontráis, cómodeo? Me refiero a que el espacio es muy diferente.

T.P.: Hay diferentes géneros periodísticos para abordar cada una de las realidades. Hacemos desde una crónica más vivida en un tipo de festival más grande, o bien una entrevista más íntima al actor que estrena una pieza determinada en un teatro concreto.

Ll.B.: Sí…

T.P.: Cada cita cultural exige un tipo de formato periodístico que te hace sentir más cómodo. En mi equipo hay Jofre Font y Júlia Bertran, sobre todo, que son festivaleros; lo llevan en el ADN y se apuntan a todos los festivales. Ellos se encuentran mucho más cómodos que yo. Hay un equilibrio.

Ll.B.: ¿A ti te gusta más la distancia corta, no?

T.P.: Soy más de distancia corta. No me asusta la gente pero me gusta más la cosa más intimista que lo más masivo.

Ll.B.: He visto que estáis en Twitter, en Facebook …

T.P.: Sí…

Ll.B.: Sois bastante visibles.

T.P.: Estos programas pequeños, como el mío, en un canal como el 33, tienen un punto de invisibilidad. Es una suerte que ahora haya más ventanas posibles. Y las redes sociales son una plataforma muy útil. Este sector nuestro es grande y es pequeño a la vez, y está bien tratar de ser un foco de referencia en nuestra especialidad.

Ll.B.: Aunque sois una televisión pública, realmente, y como sucede en otras cadenas, hacéis una función pública; abrís canales …

T.P.: Sí, sí… Estamos contentos porque sabemos que el sector nos sigue y nos mira.

Ll.B.: Exacto…

T.P.: Siempre es un difícil equilibrio. Tú tienes que trabajar para el sector al que te dedicas. Me gusta que el actor que estrena una obra de teatro, o el músico que estrena un disco, quiera, entre otras prioridades, salir en Ànima para explicar lo que hace. Pero no me puedo olvidar que hay un público que necesita otro tipo de lenguaje, más divulgativo, más masticado o más crítico… Buena parte de nuestro trabajo trata de este equilibrio de trabajar para el sector y, al mismo tiempo, para el espectador.

Todo un placer. Los lunes en el 33 o a través de TV3 a la carta, no se pierdan esta revista escénica semanal. Yo, que no soy muy de programas, me gusta ver las entrevistas y los reportajes de Ànima. Siempre descubres valores, talentos y otros hallazgos que en estos tiempos convulsos alivian, al menos, las almas de un buen número de personas.

Texto y fotografías: Lluís Bussé © 2014
Twitter: @lluisbusse
E-mail: lluisbusse (at) gmail.com